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Copas de Coñac

Copas de coñac de Villeroy & Boch: una tradición centenaria en una copa de brandi

Deje que las bonitas copas de brandi de Villeroy & Boch se calienten pacientemente en su mano y disfrute de los fragantes aromas antes incluso del primer trago. Seguir leyendo...

Las perlas tras el Macizo Central francés

El valioso tesoro de la región de Poitou-Charentes en la costa francesa del golfo de Vizcaya no son sus vinos blancos, cuyas cepas marcan su imagen. Escondidos en sótanos abovedados medievales maduran innumerables coñacs en cubas de madera de roble obtenida de la vecina Lemosín. Quien tenga el privilegio de visitar estos sótanos puede descubrir incluso destilados que fueron almacenados en el siglo XIX. Solo dobles destilados de vino blanco procedentes de zonas de cultivo de Grande Champagne y alrededores pueden denominarse coñacs. Para que se puedan desplegar los a menudo complejos buqués de las composiciones de coñac, Villeroy & Boch ha desarrollado amplias copas de coñac de cristal. Así podrá disfrutar del momento en el que aroma, color, sabor y forma se encuentran en perfecto equilibrio.

Una razón más para celebrar la primavera

En los meses de invierno el coñac se destila principalmente en Saint-Émilion. El proceso debe concluir a finales de marzo, para que cada año y con puntualidad el primer día de abril comience el periodo de envejecimiento de los dobles destilados recientes y hayan madurado los coñacs más antiguos. Por tanto, es una buena razón para invitar a sus amigos a una fiesta de coñac y disfrutar en compañía de la hospitalaria cultura de mesa francesa, para lo que desempeña un papel decisivo una imagen de mesa armoniosa. Junto con las copas de agua y vino de nuestras colecciones de cristal, las copas de coñac se caracterizan por un aspecto elegante en la mesa del comedor o del salón. Para unos toques coloridos emplee una vajilla decorada de Villeroy & Boch realizada en porcelana fina de huesos o decore la mesa con narcisos y otras flores primaverales.

La tradición tiene nombre

Villeroy & Boch se ha dedicado a las clásicas copas de coñac como parte importante de una cultura de mesa refinada. Para su forma abombada recurrimos en muchas colecciones a la artesanía tradicional. Los elegantes cálices del más fino cristal se apoyan sobre un pie estable con el típico tallo corto. Los diferentes acabados en esta transición son los que garantizan que las copas de coñac se integren a la perfección en el diseño de la colección correspondiente. Las finas y claras paredes de cristal le permiten evaluar con rapidez el color del coñac y llevarlo a la temperatura adecuada mediante ligeros giros en la mano. Tras disfrutarlo podrá limpiar sin problemas la copa vacía en el lavavajillas.

Un viaje alrededor del mundo en una copa de cristal

A pesar de que solo pueden denominarse coñacs los dobles destilados de la región entre la Île de Ré y La Roche-Chalais, muchos otros países ofrecen deliciosos brandis a los sibaritas. Si cruza los Pirineos hacia España, encontrará los brandis de más rica tradición de Europa. Un Solera Gran Reserva madura de ocho a quince años y posee a menudo notas dulces y afrutadas. Sin embargo, en la zona del Cáucaso también se rellenan las copas de coñac con brandi autóctono. En los países sudamericanos de Perú y Chile, el Pisco, un destilado de uva de mosto que se asemeja al coñac francés es, incluso, bebida nacional. Tome en la mano una copa de coñac de Villeroy & Boch y déjese llevar por el variado mundo de los brandis.