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Azucareros

Azucareros de Villeroy & Boch: para el dulzor perfecto del té y el café

Para añadir el dulzor adecuado al café o té de la tarde, no puede faltar un azucarero diseñado con mimo por Villeroy & Boch. Seguir leyendo...

Una dulce tentación

Tanto si se trata de un té fuerte de Darjeeling como de un café de refinados granos arábigos, para muchos sibaritas las bebidas calientes solo se convierten en sabrosas composiciones tras añadirles azúcar. El azúcar refinado, los terrones o el azúcar cande puede servirse con verdadero estilo en un azucarero de Villeroy & Boch para acompañar el té o el café. Estas piezas fabricadas en porcelana de gran calidad conceden a cada mesa de café una nota de elegancia y realzan cualquier estilo gracias a su versatilidad. Si bien hasta finales del siglo XIX se vendía el «oro blanco» como si se tratara de un producto de lujo, hoy en día cada persona consume 30 kg de azúcar al año. No obstante, las preciosas colecciones siguen teniendo un aire de ambiente lujoso cuando se combinan, siguiendo un estilo propio, con bonitas tazas y platos de porcelana.

Motivos y adornos con estilo

Quien se incline por lo clásico, optará por complementar su vajilla con los azucareros blancos de la colección Cellini, que convencen por sus finos relieves y su modelado clásico. Los azucareros de las colecciones NewWave y Flow aportan el toque moderno, pues con sus líneas onduladas suponen una ruptura de estilo en la mesa de café. La combinación se torna colorida, rústica y acorde al estilo de una casa de campo francesa cuando se opta por un precioso azucarero de porcelana con filigranas de flores, frutas o paisajes. La tapa a juego protege el contenido de la humedad y concede al recipiente de porcelana un aspecto tradicional. Los azucareros armonizan visualmente de forma fabulosa con las bonitas cafeteras y tazas que se colocan en la mesa junto a la clásica tarta de chocolate.

Bien protegido gracias a un recipiente resistente

Puesto que la porcelana es el material idóneo para conservar el azúcar, Villeroy & Boch se ha centrado en la fabricación de porcelana de alta calidad y porcelana de huesos para estos azucareros diseñados con mimo. Los materiales resistentes a los golpes y los cantos firmes están concebidos para un uso diario y aguantan el paso de los años. Ya se trate de azúcar avainillado, enriquecido con una rama de vainilla Bourbon o refinado con una cáscara de naranja natural, gracias a la combinación de recipiente y tapa los aromas se conservan durante largo tiempo. Cuando el dulce condimento se termine, los azucareros de porcelana se pueden introducir en el lavavajillas junto con las tazas de café y los platos de postre. Así le seguirá quedando tiempo para charlar con sus invitados.

Un uso variado

Cuando el primer azucarillo fue fabricado en 1840, su creador Jacob Christoph Rad no se imaginaba que este producto seguiría sirviéndose en las mesas de café 150 años después. Los azucareros y tenacillas para servir son ideales sobre todo para los terrones y el azúcar cande, pues resultan especialmente útiles para dosificar el dulzor del té o del café. Sin embargo, estos recipientes de atractivo diseño no solo ofrecen un espacio para las diversas variaciones de azúcar, sino que también permiten servir mermeladas, confituras o miel y conceden un bello toque a la mesa del desayuno. Principalmente los azucareros de estilo campestre de las colecciones Cottage y French Garden acentúan con sus motivos de frutos y bayas el dulzor de las mermeladas afrutadas por la mañana.